El car detailing va mucho más allá de un simple lavado de coche. Se trata de un proceso meticuloso que busca restaurar y proteger cada superficie del vehículo, tanto exterior como interior, para mantenerlo en condiciones óptimas y preservar su valor.
Lavado exterior
El primer paso en cualquier proceso de detailing es un lavado exhaustivo. Utiliza el método de dos cubos para evitar rayones: uno con agua jabonosa y otro con agua limpia para enjuagar la manopla. Comienza desde arriba y trabaja hacia abajo, dejando las zonas más sucias (bajos, llantas) para el final.
Descontaminación
Incluso después de un buen lavado, la pintura puede contener contaminantes incrustados como partículas de metal, savia de árboles o residuos industriales. Utiliza arcilla descontaminante para eliminar estas impurezas y conseguir una superficie completamente limpia.
Pulido y abrillantado
El pulido corrige imperfecciones como rayones superficiales, remolinos y oxidación. Dependiendo del estado de la pintura, puedes necesitar diferentes niveles de abrasividad. Después del pulido, un buen abrillantado aportará profundidad y brillo a la pintura.
Protección
El paso final es aplicar una capa protectora. Las opciones van desde ceras tradicionales (duración de 1-3 meses) hasta selladores sintéticos (3-6 meses) o recubrimientos cerámicos (1-5 años). Esta protección no solo realza el aspecto visual sino que también facilita la limpieza futura y protege contra los elementos.
En LogisTrade distribuimos las mejores marcas de productos para car detailing, como Maddox Detail, Scholl Concepts y GS27, que te permitirán conseguir resultados profesionales en el cuidado de tu vehículo.